18 kilómetros al norte del casco urbano, el Paraná se angosta. Allí, el General Lucio Mansilla bajo las órdenes de Juan Manuel de Rosas— tendió tres gruesas cadenas sobre 24 barcazas para frenar a la flota anglo francesa, la potencia militar más grande del planeta.
Aunque las cadenas fueron cortadas tras un combate desigual, la heroica resistencia sampedrina marcó a fuego la diplomacia mundial: los ríos interiores se respetan. San Pedro no solo presenció la historia de la Patria; la defendió.





